Alejandro Ávila/Foro Veracruz
Boca del Río, Ver.08 de Julio 2026.- La noche de este martes, el hallazgo de un ejemplar de tortuga marina sin vida en Playa Mocambo de Boca del Río movilizó a los cuerpos de emergencia y puso de relieve la vulnerabilidad de estas especies en el litoral del Golfo de México durante la actual temporada de reproducción.
El quelonio fue avistado inicialmente por transeúntes en la zona costera ubicada detrás de la plaza comercial Andamar. De acuerdo con los primeros reportes, el espécimen, que medía un poco más de 50 centímetros de longitud, habría sido arrastrado hacia la orilla por las corrientes marinas. Al lugar arribaron elementos de Protección Civil Municipal de Boca del Río para acordonar el área, activando el protocolo correspondiente ante el avanzado estado de descomposición que presentaba el cuerpo.

Tras el aseguramiento perimetral, se notificó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y al Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNSAV) para el retiro de los restos, la realización de la necropsia de ley y la disposición final del organismo.
Este suceso ocurre en un momento crucial para la biodiversidad marina del estado. De acuerdo con informes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), las costas veracruzanas —particularmente áreas protegidas como el Santuario Playas del Totonacapan, Playa Lechuguillas y el PNSAV— concentran la llegada de al menos cuatro especies prioritarias de tortugas marinas para su anidación: Verde, Lora (especie endémica del Golfo de México), Carey y Laúd.
A pesar de que el estado registra de forma permanente acciones de limpieza y vigilancia, los varamientos de tortugas sin vida en las playas continúan siendo una constante preocupante. Biólogos y colectivos ambientales de la región señalan que, aunque algunos decesos responden a causas naturales, un alto porcentaje se vincula con la actividad humana, tales como la captura incidental en redes de pesca no reguladas, colisiones con embarcaciones y la ingesta de residuos plásticos.
En otros puntos del litoral veracruzano, organizaciones civiles han documentado casos con indicios de residuos de chapopote, lo que incrementa la presión ambiental sobre los ecosistemas marinos. En México, todas las especies de tortugas marinas están protegidas bajo la norma NOM-059-SEMARNAT-2010 en la categoría de «Peligro de Extinción». El Código Penal Federal estipula penas de hasta nueve años de prisión a quien capture, dañe o prive de la vida a estos ejemplares, castigo que se agrava si el delito se comete dentro de un Área Natural Protegida (ANP).

